Lluvia (poema y fotos)

Para Lady, She, Xenia, Hugo y Javi

Hay días en los que el corazón también llueve… y eso está bien.

Lluvia

Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo
mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
pero no al mundo
ni a una mujer
ni al alma
es decir
a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy
que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
porque el amor es una cosa y la palabra amor es otra cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo
y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol porque nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo
que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
a la lluvia
a mi corazón desterrado

Juan Gelman

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El tiempo que sobra

Para cuando el tiempo sobra y el alma está enferma de noches en falta y ensayos domésticos de ensaladas a dúo; para cuando alguien cree que la poesía es un charco vacío; para cuando se regala con esperanzas el libro preferido del estante; para cuando hay mensajes escritos en clave, que solo alguien en “Muy, muy lejano” será capaz de descifrar.

Bajo los astrosEliseo Diego*

Es así que la casa deshabitada, por la

tarde, suena de pronto como el cordaje

de un barco.

 

Vibran a solas los cristales vacíos, la

penumbra quisiera movernos,

 

y el animal pequeño, el de lustrosa piel en

los rincones, trémulo huye, como siempre,

a los altos distantes. Sigue leyendo

Thiago de Mello: Los estatutos del hombre

Porque Thiago de Mello no es más solo de Brasil y porque sus letras son también mías, declarado e instituido por mí, este lunes 28 de abril de 2014, en La Habana, Cuba.

 

LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE

                                                                            A Carlos Heitor Cony

 

ARTÍCULO I.

Queda decretado que ahora vale la verdad,

que ahora vale la vida,

y que, tomándonos las manos,

todos trabajaremos por la vida verdadera.

 

ARTÍCULO II.

Queda decretado que todos los días de la semana,

incluso los martes más cenicientos,

tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.

 

ARTÍCULO III.

Queda decretado que, a partir de este momento,

habrá girasoles en todas las ventanas,

que los girasoles tendrán derecho

a abrirse dentro de la sombra,

y que las ventanas deberán permanecer, todo el día,

abiertas hacia el verde donde crece la esperanza.

 

ARTÍCULO IV.

Queda decretado que el hombre

nunca más necesitará dudar del hombre.

Que el hombre confiará en el hombre

como la palmera confía en el viento,

como el viento confía en el aire,

como el aire confía en el espacio azul del cielo.

 

PARÁGRAFO ÚNICO

El hombre confiará en el hombre

como un niño confía en otro niño.

 

ARTÍCULO V.

Queda decretado que los hombres

están libres del zumo de la mentira.

Nunca más será necesario usar

la coraza del silencio ni la armadura de palabras.

El hombre se sentará a la mesa

con su mirada limpia

porque la verdad se servirá

antes del postre.

 

ARTÍCULO VI.

Queda establecida, durante los siglos que dure la vida,

la práctica soñada por el profeta Isaías,

y el lobo y el cordero pastarán juntos

y la comida de ambos gustará como la aurora.

 

ARTÍCULO VII.

Por decreto irrevocable queda establecido

el reinado permanente de la justicia y de la claridad,

y la alegría será una bandera generosa

para siempre desplegada en el alma del pueblo.

 

ARTÍCULO VIII.

Queda decretado que el mayor dolor

siempre fue y será siempre

no poder dar amor a quien se ama,

sabiendo que es el agua

quien ofrece a la planta el milagro de la flor.

 

ARTÍCULO IX.

Queda permitido que el pan de cada día

tenga en el hombre la señal de su sudor.

Pero que, sobre todo, tenga siempre

el caliente sabor de la ternura.

 

ARTÍCULO X.

Queda permitido a cualquier persona,

a cualquier hora de la vida,

el uso del traje blanco.

 

ARTÍCULO XI.

Queda decretado, por definición,

que el hombre es una animal que ama

y que por eso es bello,

mucho más bello que la estrella de la mañana.

 

ARTÍCULO XII

Se decreta que nada será obligado ni prohibido.

Todo será permitido,

incluso jugar con los rinocerontes

y pasear al atardecer

con una inmensa begonia en la solapa.

 

PARÁGRAFO ÚNICO

Solo se prohíbe una cosa:

amar sin amor

 

ARTÍCULO XIII

Queda decretado que el dinero

nunca más podrá comprar

el sol de las mañana venideras.

Expulsado del gran baúl del miedo,

el dinero se transformará en una espada fraternal

para defender el derecho de cantar

en la fiesta del día que llegó.

 

ARTÍCULO FINAL

Queda prohibido usar la palabra libertad,

la cual será suprimida de los diccionarios

y de la ciénaga engañosa de las bocas.

A partir de este instante

la libertad será algo vivo y transparente,

como un fuego o un río,

y su hogar siempre será

el corazón del hombre.

 

 Quinta Normal, Santiago de Chile, abril del 64.

División de bienes

Ángel pequeño

Quédate con todo:

los boletos de cine

los tazones iguales

las calcomanías de chicle

las medias disparejas

los arañazos de la Lulú

la taza rayada que me regalaste porque sí;

el zumbido de la TV

las fotografías de lagartos

las hojas de picuala en el patio

la falta de cobertura en el teléfono

el ruido de la consola vecina

la luz del baño encendida en la madrugada;

los envoltorios de chocolate

el miedo a los ciempiés

las sábanas dobles

el ventilador apagado

el crucifijo de antaño en los bordados de la cama…

No me devuelvas nada, por favor,

que ya no hay espacio en mi cuarto

donde guardar este vacío de ti.

 

¡Vuelven las fotos!

Andaba medio gacha de sueños, medio triste de ideas y con una crisis terrible de creatividad. Como luchar contra una enfermedad que ataca tus sistemas defensivos, así han sido estos días, y solo poemas y fotografías vienen a calmar las dolencias.

VERSIONES

La muerte es esa pequeña jarra, con flores pintadas a mano, que hay en todas las casas y que uno jamás se detiene a ver. 

La muerte es ese pequeño animal que ha cruzado en el patio, y del que nos consuela la ilusión, sentida como un soplo, de que es sólo el gato de la casa, el gato de costumbre, el gato que ha cruzado y al que ya no volveremos a ver.

La muerte es ese amigo que aparece en las fotografías de la familia, discretamente a un lado, y al que nadie acertó nunca a reconocer.

La muerte, en fin, es esa mancha en el muro que una tarde hemos mirado, sin saberlo, con un poco de terror.

Eliseo Diego

Cumpleaños

Nunca supe por qué el advenimiento de un nuevo aniversario dejaba en mí sensaciones encontradas. Luego leí a Nogueras y todo comenzó a tener sentido.

CUMPLEAÑOS

Y es como si no hubiese venido nadie.

ELISEO  DIEGO

Pasa la fiesta. En la sala vacía hay huellas de píes

y un olor a cosa radiante que se ha ido, a música apagada,

a mujeres que se han ido oliendo a ponche, riendo en los ómnibus del amanecer.

Es el minuto en que sólo queda espuma en los vasos amontonados en el fregadero,

colillas marcadas con creyón de labios en los rincones,

y la carne durmiendo en las fuentes,

y las menudas cortezas de pan adheridas al mantel húmedo.

Todo está en desorden,

Pasó la fiesta. Sólo se oye el rumor del polvo que cae desde los retratos colgados en la oscuridad;

Sólo se oye el goteo incesante de la vida que continúa,

piedra sobre piedra,

hasta el final.

 

Luis Rogelio Nogueras

17, XI, 68

Juan Gelman sin miedo a la muerte

Lo bueno es que Gelman no le temía a la muerte. Él sabía que a fin de cuentas, “en el miedo a la muerte, la muerte no vale la pena”. La vida era otra cosa, eso sí tenía sentido, y la poesía, sobre todo la poesía. Sigue leyendo