Paganidad y herejía

Ninguna ilusión debería llevar el apellido de pagana. A toda honra, a toda fe, la ilusión eleva lo que no cabría en el imaginario del cuerdo, del curado de espanto, del tonto descreído. No debería ilusión alguna tildarse tampoco de hereje. No debería.

De ilusiones voy hecha. Pequeñas y extrañas fececitas que -según alguna controvertida ley de dios- paganas y herejes, me harán llevar a la hoguera.

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Sincronicidad de Jung (+fotos)

Causalidad No.1

Yo estaba allí cuando Armstrong nació, escuchando parirle en medio de los acordes, como una visión del pasado. Ciento trece años después, pero allí. Sin saber que no era casual la elección de What a wonderful world como tema de apertura para una noche diferente.

Un 4 de agosto, a pocos días de nacer yo también, y pretendiendo mirar al cielo. H está tumbado a mi lado, posando para mi lente y reconstruyendo los destrozos del último fuego. No le gusta el jazz, no le gusta que mientras suena como pretexto, yo le obligue a reinventarse y a mirarse de la garganta hacia dentro; pero se deja llevar por la síncopa de Los músicos de jazz, aunque tampoco le gusta Pimienta, aunque mi mundo lo aterra. Yo creo que ahora él también está viendo nacer a Armstrong y ha decidido dejarle ser. Entre nosotros, ha decidido dejarle sonar.

«Los músicos de jazz no pertenecen a la misma especie
que el resto de los hombres. Son solo sombras,
siluetas de colores sin nombres ni familia.»
H a dos tonos

 

Causalidada No.2

Se quebró. Se agotó de rodar por los suelos, de ser estrujado entre papeles y estuches. Se cansó de transportar ideología, ocio, sueños, experimentos torpes con luz, mi HDD.

Ella parece intuirlo, ¿acaso imagina que ando con los ánimos bajos? ¿Es posible que haya presentido el abandono de mi HDD, la orfandad de información, la desolación de ceros y unos? Sería jugar demasiado con la metafísica, tensar de más las cuerdas de la teoría. Pero deja qué pensar…

Si va cayendo la noche, a ella le da por fotografiar mi atardecer y mis colores, los que veo desde la azotea donde pienso cómo hacer fotos-respuesta, fotos-regalo. Si nos llueve, como anoche, o antes de anoche, o el día aquel en que lo vio, pero andaba sin cámaras; entonces entonces nos leemos a Pimienta y hacemos instantáneas de arcoíris, de pájaros, para que se nos vaya lo gris, para sorprendernos con la causalidad.

«(…) Y grandes fotos. Inmensas fotos
de otros músicos de jazz, llorosos.
Fotos desenfocadas y húmedas,
cargadas de electricidad estática.»

Tengo un hombre y no

Tengo un hombre aferrado a los ojos. Tengo su lengua, su pelo, sus brazos; su cintura agarrada a los ojos, sus manos. Me trepa por los ojos en busca del cerebro, una vez que el corazón ya no le interesa. Este hombre de grandes proporciones me nubla el resto de cosas: pierdo a cada instante el sentido real de las vueltas que da el mundo.

Una danza de otros hombres llenan mis horizontes de letras, mas no existe aquí otro horizonte que las letras de este hombre llenando mis ojos, pintando con esas manazas enormes en las que cabe el universo, mariposas, esperanzas.

Thiago de Mello: Los estatutos del hombre

Porque Thiago de Mello no es más solo de Brasil y porque sus letras son también mías, declarado e instituido por mí, este lunes 28 de abril de 2014, en La Habana, Cuba.

 

LOS ESTATUTOS DEL HOMBRE

                                                                            A Carlos Heitor Cony

 

ARTÍCULO I.

Queda decretado que ahora vale la verdad,

que ahora vale la vida,

y que, tomándonos las manos,

todos trabajaremos por la vida verdadera.

 

ARTÍCULO II.

Queda decretado que todos los días de la semana,

incluso los martes más cenicientos,

tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.

 

ARTÍCULO III.

Queda decretado que, a partir de este momento,

habrá girasoles en todas las ventanas,

que los girasoles tendrán derecho

a abrirse dentro de la sombra,

y que las ventanas deberán permanecer, todo el día,

abiertas hacia el verde donde crece la esperanza.

 

ARTÍCULO IV.

Queda decretado que el hombre

nunca más necesitará dudar del hombre.

Que el hombre confiará en el hombre

como la palmera confía en el viento,

como el viento confía en el aire,

como el aire confía en el espacio azul del cielo.

 

PARÁGRAFO ÚNICO

El hombre confiará en el hombre

como un niño confía en otro niño.

 

ARTÍCULO V.

Queda decretado que los hombres

están libres del zumo de la mentira.

Nunca más será necesario usar

la coraza del silencio ni la armadura de palabras.

El hombre se sentará a la mesa

con su mirada limpia

porque la verdad se servirá

antes del postre.

 

ARTÍCULO VI.

Queda establecida, durante los siglos que dure la vida,

la práctica soñada por el profeta Isaías,

y el lobo y el cordero pastarán juntos

y la comida de ambos gustará como la aurora.

 

ARTÍCULO VII.

Por decreto irrevocable queda establecido

el reinado permanente de la justicia y de la claridad,

y la alegría será una bandera generosa

para siempre desplegada en el alma del pueblo.

 

ARTÍCULO VIII.

Queda decretado que el mayor dolor

siempre fue y será siempre

no poder dar amor a quien se ama,

sabiendo que es el agua

quien ofrece a la planta el milagro de la flor.

 

ARTÍCULO IX.

Queda permitido que el pan de cada día

tenga en el hombre la señal de su sudor.

Pero que, sobre todo, tenga siempre

el caliente sabor de la ternura.

 

ARTÍCULO X.

Queda permitido a cualquier persona,

a cualquier hora de la vida,

el uso del traje blanco.

 

ARTÍCULO XI.

Queda decretado, por definición,

que el hombre es una animal que ama

y que por eso es bello,

mucho más bello que la estrella de la mañana.

 

ARTÍCULO XII

Se decreta que nada será obligado ni prohibido.

Todo será permitido,

incluso jugar con los rinocerontes

y pasear al atardecer

con una inmensa begonia en la solapa.

 

PARÁGRAFO ÚNICO

Solo se prohíbe una cosa:

amar sin amor

 

ARTÍCULO XIII

Queda decretado que el dinero

nunca más podrá comprar

el sol de las mañana venideras.

Expulsado del gran baúl del miedo,

el dinero se transformará en una espada fraternal

para defender el derecho de cantar

en la fiesta del día que llegó.

 

ARTÍCULO FINAL

Queda prohibido usar la palabra libertad,

la cual será suprimida de los diccionarios

y de la ciénaga engañosa de las bocas.

A partir de este instante

la libertad será algo vivo y transparente,

como un fuego o un río,

y su hogar siempre será

el corazón del hombre.

 

 Quinta Normal, Santiago de Chile, abril del 64.

Fantasmas

Decía mi abuela que todos andamos vestidos de fantasmas y que no se da cuenta uno, hasta que un día, en un vistazo rápido a una fotografía personal encuentra la cara de alguien que no es uno mismo.

Por eso no me toma por sorpresa que Johanna también ande perseguida por fantasmas. Eso explicaría todo, o bueno, casi todo: Los amores de cine, la soledad en el alma, el romanticismo a flor de piel, los desvaríos… de todo tiene la culpa una señorona de los 40´ que se ha colado en su foto solo para fumarse un pitillo al mejor estilo Femme Fatale.