Bloguear: visceralmente por Cuba (+fotos)

VelaYo quisiera decir que en Cuba blogueamos porque sí, que cualquiera tiene un blog y habla de lo humano y lo divino; pero la historia aquí es diferente. Para bloguear en Cuba hay que llenarse de paciencia con las conexiones y de tolerancia con las limitantes. Hay que convertirse en estratega y saber en qué momento, mediante cuáles vías y dispositivos; y hasta si tus posts tendrán la suerte de contar con una foto el día de la publicación. Sigue leyendo

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Los conspiradores (+fotos)

Un post que debía a esto que nace, de lo cual me siento parte sin saber a ciencia cierta cómo soy más útil

Hay una sala llena de muchachos, y cualquiera diría que es una pena que estén todos locos de atar, porque la media de edad no sobrepasa aquí los 30 años. Están sentados en círculo, de manera que la locura no tiene escapatoria y lleva varios días danzando en redondo y pasando de boca en boca, siendo palabreada, masticada, manoseada y vuelta a lanzar. Sigue leyendo

Tuiteros cubanos listos para asaltar La Habana

Tomado de Cubano 1er plano

Desde nuestro modesto pero intrépido acceso a Internet, varios usuarias y usuarios cubanos de la redes sociales hemos vislumbrado una nueva oportunidad para (re)encontrarnos y compartir más allá del mundo digital.

La segunda emisión de #Twitthab Sigue leyendo

Tu vida entera está en la red (+video e infografía)

Hay descubrimientos que me hacen sentirme segura entre estas latitudes de mar. El asomarme a Internet solo de vez en cuando; el no haber adquirido la “cultura” de la extrema socialización 2.0; el no tener la comodidad de hacerlo todo online, sin necesidad de moverme de casa tiene -después de todo- sus ventajas.

Y esto no es, en lo absoluto, una negación a la evolución de la técnica, sino a la incapacidad de usarla con prudencia.

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Dime que red social usas y te diré qué ego tienes

Dicen que los periodistas, a la postre de nuestras vidas, terminamos por padecer casi siempre de adicción a la cafeína y al cigarro, de pedantería extrema, de complejo de vudú y de egolatría sin límites.

Pero con la expansión de la red de redes y las tecnologías 2.0, parece que los ególatras nos vamos volviendo multitud:

Red social-egos:

Facegos

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