Gabo

No me conformo con que la vida pueda acabarse en un instante y pase a ser uno el recuerdo de lo que fue. No me conformo, no, con lo efímero de la esperanza. No me conformo con las ofrendas póstumas ni con que debamos conformarnos con aceptar la muerte. Me niego quedarme inmóvil. Me niego a que nos arrebaten de golpe lo querido, lo admirado… Pareciera que no me conformo, pues, con ser humana.

 

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Can´t you hear me

♫ I am calling you
Can’t you hear me
I am calling you ♪

Bagdad Cafe´s Soundtrack

Riel smokey

(Junto a la ventana, el camino se ve igual cada mañana. La rutina de poner el café sin más sonido que el recuerdo de reparar la máquina y un par de tostadas… no a lo francés, porque eso solo sabes hacerlo tú y ahora intento desintoxicarme de ti. Me siento a escuchar un blues en lo que el café se prepara y pongo mis ojos en el camino, que está vacío como todas las mañanas; y no hago caso del gato -también en la ventana- y me quito las pantuflas que me regalaste para los días fríos y desando el suelo descalza limpiándome los pies de ti. Hago café porque sé que no te gusta, que solo lo tomas con leche: este voy a tomármelo bien negro, bien amargo… estoy olvidándome de ti. Y también voy a romper la dieta y dejar de correr en las tardes. Voy a cortarme el pelo. Más. Voy a cortarme el pelo tan corto que no me reconocerías. Y las próximas cervezas, me las beberé a tu salud: a la mierda eso de que todo el mundo es un borracho en potencia. Sigue leyendo

División de bienes

Ángel pequeño

Quédate con todo:

los boletos de cine

los tazones iguales

las calcomanías de chicle

las medias disparejas

los arañazos de la Lulú

la taza rayada que me regalaste porque sí;

el zumbido de la TV

las fotografías de lagartos

las hojas de picuala en el patio

la falta de cobertura en el teléfono

el ruido de la consola vecina

la luz del baño encendida en la madrugada;

los envoltorios de chocolate

el miedo a los ciempiés

las sábanas dobles

el ventilador apagado

el crucifijo de antaño en los bordados de la cama…

No me devuelvas nada, por favor,

que ya no hay espacio en mi cuarto

donde guardar este vacío de ti.

 

Acertijo

¿Y qué si un día me marchase definitavemente?

¿Y si te das cuenta en ese momento de que me extrañarías; de que la lluvia acumulando hojas sobre el tragante del patio y el silbido del calefactor vecino te harían recordarme? Sigue leyendo

¡Auxilio!

¿Y si de pronto todo acaba mañana? ¿Y si todo lo conocido: el desayuno, los poemas, el amor de los domingos, el susto en la boca del estómago, incluso la incertidumbre, desaparecieran de pronto? ¿Y si todo amaneciera desierto como en el Sahara, devastado como en Hiroshima, triste como la mañana sin ti? ¿Y si todo acabara de pronto y a mí me tocara salvarme?…