Mirando desde Regla

No visito mucho la casa de mi tía Celita, a pesar de que ella y mis primas me lo piden todo el tiempo. Regla me queda muy lejos, la verdad, y montarse en una ruta 5 cualquier día de la semana, a cualquier hora que escojas, es todo un desafío. Sin embargo, tengo que aceptar que el lugar tiene su encanto, aún cuando mi tía no vive -ni mucho menos- en un barrio opulento, sino que, por el contrario, está rodeada de humildad. Quizá es precisamente eso, Sigue leyendo

Alturas y clichés (+fotos)

Intento descubrir cada vez este sitio, que me atrae invariablemente y se me convierte ya en un lugar común.

Caigo siempre en el cliché de fotografiar su altura, aunque las nubes lo acechen como este sábado, cuando el día amenazaba con hacerse agua y yo le pedía al cielo que no mojara una docena de mariposas que traía para un amigo – enamorado como yo- de este faro, del peligro de los farallones de la historia. Sigue leyendo

Lugares comunes*

Cuando muera, quiero fundirme en el fuego hasta convertirme en ceniza. Luego, tengo pensado volar. Pido que me concedan la virtud de sobrevolar la bahía. Quiero confundirme con el viento. Yacer sobre las aguas que me adoptaron. Allí,  no en otro sitio, pues desde el faro me encuentro cada vez que me extravío. Mi deseo es ver la ciudad desde arriba mientras me esparzo, para recordar tu primera vez de frente a La Habana, para poder estar en todas partes, cuando tú también decidas morir.

Cuando muera, quiero fundirme en el fuego hasta convertirme en ceniza. Luego, tengo pensado volar. Pido que me concedan la virtud de sobrevolar la bahía. Quiero confundirme con el viento. Yacer sobre las aguas que me adoptaron. Allí, no en otro sitio, pues desde el faro me encuentro cada vez que me extravío.
Mi deseo es ver la ciudad desde arriba mientras me esparzo, para recordar tu primera vez de frente a La Habana, para poder estar en todas partes, cuando tú también decidas morir.
foto: Rosana Berjaga

*Capítulo XXIII de La noche…