Teoría del Iceberg

Tras lo visible siempre hay una raíz que no se ve. Así que lo revelador no es lo que a ras de suelo aparece, sino lo que -por debajo- se entreteje y germina.

***

Tú, hombre

Hombre extraño,

que amas en secreto lo que adoras en público.

 Hombre de corazón desnudo,

que inventas juegos y personajes

para guarecerte el alma.

 Hombre solitario,

que te rodeas de alegrías y sonrisas pasajeras.

 Hombre estrella,

que iluminas el camino de otros

olvidando la oscuridad del tuyo.

 Hombre de alas quebradas,

que regalas a todos el sueño de volar.

Tú, hombre,

trae tu cabeza a mi cama

y déjala descansar sobre mi pecho.

azules

***

Juego y azar

Cierro los ojos

Y tu mano se desliza

-suave y firme-

Sobre mi espalda desnuda.

Era mi dedo el que

Hace unos segundos

-entre carne y músculo-

Buscaba el punto que te hace gemir de dolor.

Es un juego peligroso

Este de tocarse con el alma en las manos:

Tú te sientes desleal

Y yo tengo ganas de pedirte que te quedes.

sepia

***

Teoría del iceberg

¿En qué punto exacto

Se convirtió este estado

En el juego de mirarse

Y no decirse nada?

¿Qué coordenadas anduvimos?

¿Cuáles palabras desvelamos

Que transformaron en miedo

El deseo de estar juntos?

¿Qué verdad se hizo evidente

Que nos obliga a fingir fronteras

Que derogamos hace tiempo?

¿En qué latitud se esconde

Para que no se vea

Este iceberg?

***

Anuncios

Un comentario en “Teoría del Iceberg

  1. yo, quisiera ser ese hombre, ese dedo, ese iceberg

Coméntame aquí

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s